The Good Place: una serie fresca y divertida muy auténtica

¡Muy buenas, súper lectores! ¿Cómo lo estáis llevando? ¡Espero que genial! Hoy os traigo una reseña de una serie de Netflix que está pegando fuerte y que por lo general está sacando sonrisas a todos aquellos que la ven. Se trata de The Good Place. ¿Os animáis a leer que me ha parecido a mí? ¡Pues vamos a por ello! ¡Let's go!

Eleanor Shellstrop (Kristel Bell) se despierta en una sala totalmente sola. Delante de ella, hay una puerta que es abierta por Michael (Ted Danson) un extraño y sonriente hombre que descubre a Eleanor que ha fallecido y que se encuentra en el Lado Bueno del Más Allá. Pero, ¿cómo es posible que ella esté en el Lado Bueno si no ha tenido una vida destacada en la Tierra? Jamás ha ayudado a alguien y sus amigos siempre le decían que era una egoísta y una manipuladora. 

En su nuevo hogar, Eleanor conocerá a Chidi (William Jackson), un experto profesor de ética con una moral intachable, a Tahani (Jameela Jamil), una preciosa recaudadora de fondos para las personas más necesitadas, a Jianyu (Many Jacinto) un monje budista (con muchas sorpresas) y a Janet (D'Arcy Carden), una especie de maquina con aspecto humano capaz de satisfacer todos los deseos de las personas que viven en El Lado Bueno. 

Para que os hagáis una idea, El Lado Bueno, es el lugar idílico donde van todas las personas buenas tras morir. Allí practican sus aficiones, descansan en paz y tienen un alma gemela que les acompañará para toda la eternidad. Y como recién llegada, Eleanor también tiene  su alma gemela para no sentirse sola. Y ese es Chidi, el profesor de ética que mencionaba antes y con el que compartirá su mayor secreto. Pero, ¿cuál será ese secreto? ¡Para eso tenéis que ver la serie, lectores!

Lo que sí os puedo decir es que cada capítulo de The Good Place nos hace reflexionar. Pero reflexionar de manera amable, divertida, ligera y entre muchas risas. La serie nos enseña el valor de ayudar a los demás sin pedir nada a cambio y de la amistad,  nos hace pensar en nosotros mismos y en nuestras virtudes y defectos. También (o al menos a mí me transmitió eso) nos deja un claro mensaje de: "si no te sientes bien contigo mismo, cámbialo antes de que sea tarde y te arrepientas". 

Sí, es una serie cómica y divertida pero con un gran mensaje según va avanzando la historia. ¿Qué os puedo decir de los personajes? Pues que son geniales. De los protagonistas a mí me encantan todos aunque si tendría que escoger a uno me quedaría con Michael porque es el que más me ha sorprendido sin lugar a dudas. Eso sí, Kristel Bell en su papel de Eleanor está mucho más que fantástica y ha conseguido sacarme un montón de risas. 

Si os animáis a verla, quizás los dos primeros capítulos os parezcan un tanto absurdos y flojillos. Pero para nada es así. No os rindáis con The Good Places y darle una oportunidad. Estoy convencida de que os va a gustar y que os dejará un buen sabor de boca. Además, cada episodio solo dura veinte minutos. Lo podéis ver tranquilamente a la hora de comer o de cenar. 

Y ahora, os hago una pregunta: ¿vosotros estáis haciendo cosas buenas en vuestra vida? ¡Nos vemos en la próxima reseña, súper lectores! :) 


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